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Programa 103: Chemsex en la comunidad LGTBIQ+: prevención y apoyo

Tiempo de lectura: 4 minutos

El chemsex, una práctica que combina sexo y drogas, plantea riesgos para la salud física y mental. Esta semana, desmontamos mitos y exploramos sus consecuencias, ofreciendo información rigurosa y herramientas para un enfoque de reducción de daños sin estigmatizar.

Esta semana hemos abordado una realidad compleja y cada vez más presente en ciertos sectores de la comunidad LGTBIQA+: el chemsex. Para profundizar en esta práctica que combina drogas y sexo, hablamos con José Miguel Saucedo, psicólogo de Adhara Sevilla, una entidad referente en salud sexual y reducción de riesgos. Exploramos las motivaciones, los efectos y las estrategias para afrontar el chemsex desde la información, el cuidado y el apoyo comunitario con José Miguel Saucedo, psicólogo de esta entidad.

Entrevista a Jose Miguel Saucedo, psicólogo de Adhara, sobre Chemsex

Saucedo nos ofrece una visión detallada del chemsex, una práctica que combina el consumo de drogas con encuentros sexuales, desmontando mitos y alertando sobre los riesgos para la salud física y mental. A menudo rodeado de estigmas y desinformación, el chemsex no es una experiencia homogénea, ya que las motivaciones y las consecuencias pueden variar según cada persona. Uno de los mitos más extendidos es que todas las personas que lo practican desarrollan una adicción, cuando en realidad el uso problemático depende de factores personales, sociales y de salud mental. Otro malentendido común es que el chemsex es exclusivo del colectivo LGTBIQ+, cuando existen evidencias de que también se da en otros grupos, aunque con menor visibilidad.

En cuanto a los riesgos, Saucedo subraya que el consumo de sustancias como metanfetaminas, mefedrona o GHB/GBL puede aumentar la vulnerabilidad a infecciones de transmisión sexual (ITS) debido a la disminución de las inhibiciones y el tiempo prolongado de las relaciones sexuales. Además, el uso de estas drogas puede provocar episodios de paranoia, ansiedad, depresión o psicosis en personas con predisposición. Otro peligro importante es el riesgo de sobredosis, especialmente con sustancias como el GHB, cuya línea entre la dosis recreativa y la tóxica es muy estrecha. También destaca el impacto en la salud mental, ya que el chemsex puede reforzar patrones de aislamiento, culpa o dependencia emocional y química.

El objetivo principal de Saucedo es proporcionar información rigurosa y herramientas para abordar el chemsex desde un enfoque de reducción de daños, evitando la estigmatización de quienes lo practican, pero sin ignorar las consecuencias que puede acarrear. Destaca la importancia de la educación en salud sexual, el acceso a servicios de apoyo especializado y la creación de espacios seguros donde las personas puedan hablar abiertamente de sus experiencias sin temor al juicio.

Para quienes no conocen Adhara, Saucedo explica que la organización tiene un “largo recorrido en el campo de la salud sexual”. Nació para ofrecer apoyo emocional y psicológico a personas en fase sida, y ha evolucionado hasta convertirse en un recurso fundamental que abarca desde el cribado de ITS hasta la orientación sociojurídica. Aunque inicialmente se centraban en hombres que tienen sexo con hombres, hoy prestan servicio a cualquier persona con una vida sexual activa. Con sede en Sevilla y una reciente expansión a Murcia, su trabajo es clave para promover la salud sexual integral.

El chemsex es un fenómeno que desde 2021 se considera un problema de salud pública. Saucedo define el chemsex como “el uso de drogas en el contexto sexual para iniciar o mantener relaciones sexuales”. En España, explica, esta práctica tiene una presencia significativa en comparación con otros países.

Las razones detrás del chemsex son diversas y complejas. En Adhara, cuando alguien busca ayuda, no solo se evalúa la cantidad o frecuencia del consumo, sino también aspectos como la compulsividad y la impulsividad. Saucedo destaca la importancia de preguntarse: “¿Para qué estoy consumiendo?”, ya que muchas personas recurren a las drogas para evitar enfrentar emociones difíciles.

Entre las causas del auge del chemsex, Saucedo señala factores culturales y sociales. La mayor libertad sexual, las aplicaciones de geolocalización que facilitan encuentros y la creciente normalización del consumo de drogas son elementos que han contribuido a su expansión. Además, dentro de la cultura sexual gay y bisexual, el chemsex puede relacionarse con una búsqueda de validación y pertenencia tras años de represión.

No todas las sustancias entran en la categoría de chemsex. Saucedo menciona específicamente la mefedrona, la metanfetamina, el GHB o GBL (conocido como ‘G chorry’), el popper y medicamentos para la erección como la viagra. Estas drogas, usadas en contextos sexuales, tienen riesgos importantes: desde heridas e infecciones graves por el consumo intravenoso hasta complicaciones con tratamientos antirretrovirales en personas con VIH. A nivel psicológico, pueden provocar ansiedad, depresión crónica e incluso cuadros psicóticos.

La pandemia intensificó algunos de estos problemas. El aislamiento y el miedo aumentaron la necesidad de evasión y conexión, llevando a más personas a recurrir al chemsex como vía de escape. Saucedo explica que las motivaciones detrás del consumo pueden dividirse en tres niveles: el deseo de desinhibición y placer inmediato, la búsqueda de compañía y autoestima sexual, y la necesidad de escapar de problemas emocionales más profundos como la soledad o el estigma.

También reflexionamos sobre cómo el chemsex se relaciona con dinámicas sociales más amplias. La presión estética y el exceso de sexualización dentro del colectivo LGTBIQA+ pueden influir en su práctica. Saucedo destaca que, para muchas personas, el chemsex ofrece un “chute de autoestima” al sentirse deseadas o aceptadas en un grupo.

Un punto importante que aclaramos es la diferencia entre consumo y adicción. “No por consumir drogas soy adicto”, afirma Saucedo con rotundidad. En Adhara no juzgan ni imponen objetivos: cada persona define sus propias metas terapéuticas según el impacto que el consumo tenga en su vida. Lo fundamental es identificar si el uso de drogas afecta áreas esenciales como el trabajo o las relaciones personales.

En cuanto a la prevención, Saucedo defiende un enfoque realista y alejado del alarmismo. Las campañas basadas en el miedo han demostrado ser poco eficaces. En cambio, proporcionar información clara y espacios seguros para hablar del chemsex resulta más útil para que cada persona tome decisiones informadas sobre su bienestar.

Además del acompañamiento terapéutico, Adhara desarrolla campañas de concienciación y programas específicos para reducir los riesgos asociados al chemsex. El compromiso con la salud sexual y el respeto a las decisiones individuales son pilares fundamentales en su labor diaria.

Secciones

Coloquio de colores con
José Miguel Saucedo
Rocío Sanchez Rus
Felipe García Vacas
Roberto Torres Delgado

Participantes y colaboradores

José Miguel Saucedo
Rocío Sanchez Rus
Felipe García Vacas
Roberto Torres Delgado

Datos Técnicos

Dirección: Roberto Torres Delgado y Felipe García Vacas

Presenta: Roberto Torres Delgado

Guión: Roberto Torres Delgado

Producción: UniRadio Jaén

Duración: 43 minutos

Fecha de emisión: 20/3/2025

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